lunes, 28 de abril de 2014

FASES DE SUEÑO POR LAS QUE ATRAVIESA EL BEBÉ

El sueño de los seres humanos es objeto de grandes investigaciones. Lo que ocurre desde que cerramos los ojos por la noche hasta que los abrimos a la mañana siguiente es un misterio que con el tiempo se ha ido descubriendo.
Al dormir, todos atravesamos diferentes fases de sueño, pero decir que las fases de sueño de un bebé no son las mismas que las de un adulto.
Un adulto pasa por 5 fases de sueño, 4 subfases de sueño No REM (movimiento ocular no rápido) divididas en sueño ligero y sueño profundo, y una fase REM (movimiento ocular rápido), un tipo de sueño muy ligero.

Sin embargo, el patrón de sueño de los bebés es muy diferente al de los adultos. Los bebés recién nacidos solamente tienen dos de las cinco fases. Estas son: el sueño profundo y fase REM.

El sueño del bebé está dividido en cuatro etapas que se van profundizando progresivamente. Cada una dura cerca de 90 minutos y siempre obedecen a un mismo orden: sueño REM (más liviano y corto) y el sueño No REM (más profundo y largo).
Todos los bebés transitan por ciclos de sueño superficial y profundo durante una misma noche. Conforme el bebé va creciendo, lo normal es que los sueños REM vayan disminuyendo y que los No REM vayan aumentando.
A la edad de 4 meses, por ejemplo, el bebé consigue dormir 3 o 4 horas seguidas.  Durante los 90 minutos de sueño profundo acompañado en los extremos por el sueño liviano, el bebé experimenta un estado de semialerta. En estos momentos es cuando el bebé está propenso a despertarse. Pero, minutos después, entrará en la fase más profunda completando su descanso nocturno de casi 8 horas.
Es muy simple y claro. Un recién nacido necesita despertarse varias veces para alimentarse. Si tuviera cinco fases necesitaría mucho más tiempo para dormir y no podría alimentarse tantas veces como tiene que ser. Pasan mayor tiempo en sueño REM, menos profundo y más abierto a los cambios del entorno. Luego entra en una fase de sueño profundo (no REM) del que pueden despertar fácilmente. Toda la noche alternan las dos fases.
Lo más probable es que ahí esté la clave de muchos malentendidos. Es completamente natural y normal que los bebés se despierten por la noche. Los bebés hacen esto para que “alguien”, por lo general su madre, satisfaga su necesidad de comer. Por este motivo los bebés se despiertan llorando. Esa es la forma que tiene un bebé de llamar a su madre para que le dé de comer o simplemente para que lo tenga entre sus brazos, que al igual que comer, es una necesidad básica del recién nacido.
No es sano intentar modificar el patrón de sueño de los niños, va en contra de su propia naturaleza. También se entiende por qué quienes defienden el dormir con el bebé sostienen que es más natural que cualquier otra forma de hacer dormir al bebé. Así en cuanto se despierta con hambre tiene cerca a su madre para alimentarse (hay veces que el bebé mama y ni él ni la madre se enteran) y porque además se despierta menos por la noche, pues al tenerla cerca no siente la necesidad de llorar para buscar su calor. En ocasiones, el bebé se despierta llorando, mama cinco segundos y se queda dormido de nuevo. No buscaba alimento, sino el contacto con su madre.
Volviendo a las fases del sueño, es alrededor de los seis meses cuando el bebé  alcanza el resto de las fases. Pero como todo, lleva su tiempo aprender a “usarlas”.
Aquí comienza un período de adaptación en el cual el niño va practicando cómo dormir, por decirlo de alguna forma. Habrá noches que se despierte muchas veces, otras menos, alrededor del medio año comienza a dormir de un tirón.
Alrededor del año, el niño empieza a tener microdespertares, es decir, pequeños lapsos de despertar que son una respuesta innata del ser humano a estar en constante alerta. Si a los microdespertares le sumamos los miedos nocturnos, las pesadillas y demás hitos nocturnos que suceden en la infancia, son alrededor de tres o cuatro años en los cuales los constantes despertares por la noche son totalmente normales.
Para finalizar, queda decir que los padres, familiares…  lo acompañen y calmen en esas interrumpidas noches.








Gabriela Plasencia Biondo
Kilian Pérez Silva
Miriam Rivero Negrín

No hay comentarios:

Publicar un comentario