domingo, 18 de mayo de 2014

PROYECTO EDUCACIÓN PARA LA SALUD EN LA INFANCIA: LA ALIMENTACIÓN Y HÁBITOS SALUDABLES

INTRODUCCIÓN

La alimentación es el proceso de comer o tomar alimentos, y es voluntario. Además es uno de los factores más importantes en la infancia del niño ya que aporta los nutrientes necesarios para su organismo, que determinará su salud y su desarrollo corporal en el futuro, por esto se recomienda que el niño/a aprenda a comer sano.

Tanto los padres como los educadores nos tenemos que encargar de que el niño/a tenga una buena alimentación. Por esto es recomendable seguir la dieta que impone la Pirámide Alimenticia, que consta de todos los nutrientes necesarios para un buen desarrollo del organismo. Al no seguir esta dieta, los niños/as, en este caso, podrían sufrir trastornos alimenticios como es la obesidad infantil. Otra de las enfermedades que debemos cuidar es la diabetes, que es una de las enfermedades endocrinas más común en la infancia.

Nos hemos querido centrar en la alimentación y hábitos saludables porque cada vez son más los niños/as que van sin desayunar al colegio, que no comen una dieta variada, que no hacen deporte físico, etc. En el siguiente enlace les dejamos con cómo ha aumentado la obesidad en los últimos años: http://www.youtube.com/watch?v=M8gsoadb59Q .

En conclusión, los niños/as deben aprender a comer de todo tipo de alimentos para crecer fuertes y sanos, pero ésta no es sólo su tarea, los padres tienen que saber qué alimentos son los más beneficiosos para la alimentación de sus hijos. Una de la solución que podemos aportar en caso de que al niño/a no le guste cierto tipo de alimentos, es que la hora de la comida sea como un juego divertido, y así mientras comen bien, se divierten y no lo toman como un proceso monótono y aburrido.






















CONTENIDOS

1. La pirámide alimentaria

2. Las frutas (colores y formas)

3. Importancia del agua

4. Hábitos saludables para el bienestar del organismo

5. Vida saludable para prevenir enfermedades

OBJETIVOS

1Conocer e identificar los alimentos

2. Identificar la pirámide alimentaria y conocer el número escalones y grupos que la constituyen. Saber a qué grupo pertenecen los alimentos

3. Aprender que el ejercicio físico es fundamental para llevar a cabo una vida saludable y que después de realizarlo es muy importante hidratarnos

4. Conocer los síntomas de las enfermedades por una mala alimentación. Sobre todo, conocer la diabetes, cuáles son sus causas, sus prevenciones y los cuidados que se deben tener















ACTIVIDADES

1.  Canción “Comer bien” de Los Algos. En la clase, los niños/as junto con el maestro/a escucharán, cantarán, bailarán e intentarán aprenderse la canción. El enlace de la canción: http://youtu.be/UX2tS9rqW18 .

2.  Elaboración de la pirámide alimentaria. El maestro/a la elaborará y pondrá el nombre del grupo al que pertenece cada alimento, en cada escalón: cereales y legumbres; hortalizas y frutas; aceites y lácteos; pescado, carne y huevos y duces, grasas y salados. El docente les proporcionará a sus alumnos/as dibujos de los distintos alimentos para que ellos los pinten. Por último, los niños/as, con ayuda del maestro/a, tendrán que pegar los dibujos en el lugar correcto de la pirámide alimentaria.

3. “¿Qué fruta es?”  El maestro/a llevará a clase variedad de frutas: manzanas, plátanos, peras, etc. Los niños/as tendrán que distinguir qué fruta es cada una. A continuación, pasaremos a un juego. El maestro/a le vendará los ojos a uno de sus alumnos y este tendrá que adivinar qué fruta es la que el docente le da. Para ello  utilizará el tacto, el olfato y, por último, el gusto. Esto se hará con todos los niños y niñas.

4. “A correr y a jugar”. En esta actividad los niños/as en realizarán en el patio del colegio distintas actividades: carreras en parejas, saltos con una pierna, el maestro/a hará un circuito con túneles, conos, vallas para que los niños y niñas pasen por debajo, etc. Al acabar las actividades los niños/as se refrescarán y todos beberán agua.

5. Desayuno saludable. Cada niño/a traerá a clase lo que el maestro/a le haya indicado: un queso de cabra, jamón, cereales, pan, pan de molde, mantequilla, etc. El maestro/a se encargará de llevar la leche y el zumo necesario para todos los niños y las servilletas, vasos y cubiertos para cada alumno.

6. Diabetes. El maestro/a, con ayuda de un especialista, les explicará a los niños/as qué es la diabetes, cuáles son sus causas y qué cuidados se deben tomar. Para ello el especialista y el docente utilizarán un vocabulario adaptado para los niños, así como el uso de muchos ejemplos.






Gabriela Plasencia Biondo
Kilian Pérez Silva
Miriam Rivero Negrín

jueves, 1 de mayo de 2014

SÍNDROME DE MUERTE SÚBITA DEL BEBÉ O SIDS

¿QUÉ ES?

El síndrome de muerte súbita del bebé (SIDS por sus siglas en inglés) no es una enfermedad ni una dolencia. También se conoce en otros países como Síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). Es el diagnóstico utilizado cuando un niño menor de un año muere repentinamente y no se puede determinar una causa exacta de su muerte, aun después de realizar una investigación médica y legal exhaustiva, incluyendo una autopsia. Este síndrome puede ser particularmente devastador para las familias debido a que ocurre inesperadamente.

Este síndrome afecta con más frecuencia a bebés que tienen entre 1 y 4 meses de edad, y en el 90 por ciento de los casos a bebés de menos de 6 meses.

También se conoce al SIDS como "muerte en la cuna" porque sucede con mayor frecuencia mientras los bebés duermen, generalmente entre las 10 de la noche y las 10 de la mañana. Sin embargo, el SIDS no sólo sucede durante la noche. De acuerdo con un estudio publicado en el 2000, en la revista Pediatrics, el 20 por ciento de las muertes por SIDS suceden en guarderías.

Es un número sorprendentemente alto, teniendo en cuenta que los bebés pasan mucho menos tiempo durmiendo en las guarderías que durmiendo en sus casas. Por lo tanto, es crucial asegurarse de que en las guarderías coloquen a los bebés boca arriba durante las siestas y que respeten las pautas para dormir seguros.

Aunque en el pasado se recomendaba poner a dormir al bebé boca abajo o de costado para reducir el peligro de ahogo con vómitos, y aún hay pediatras que lo siguen recomendando, en el año 2000 la Academia Estadounidense de Pediatría  revisó sus anteriores recomendaciones para reducir el riesgo de muerte de cuna: las investigaciones recientes han demostrado que la posición más segura para poner a dormir a un bebé es boca arriba.



¿CUÁL ES LA CAUSA DE LA MUERTE SÚBITA?

Los investigadores han aprendido mucho sobre el SIDS en las últimas tres décadas, pero todavía no tienen una respuesta definitiva a esa pregunta. La mayoría de los expertos creen que la muerte súbita sucede cuando un bebé tiene una vulnerabilidad subyacente (por ejemplo, un funcionamiento anormal o inmaduro del corazón o de su aparato respiratorio) y, está expuesto a ciertos factores de riesgo (como dormir boca bajo o con ropa de cama blanda o acolchada) durante un periodo crucial de su desarrollo.  

Un estudio publicado en 2010 en la revista Journal of the American Medical Association, indica otra posible vulnerabilidad. Los investigadores encontraron que los bebés que habían fallecido por muerte súbita tenían niveles de serotonina en el tallo encefálico, más bajos de lo normal. La serotonina regula la respiración, el ritmo cardíaco y la presión sanguínea mientras dormimos.

Los expertos continúan estudiando el cerebro, el sistema nervioso autónomo, los ambientes en los que los bebés duermen, y donde se los cuida, las infecciones e inmunidad y la genética, en busca de respuestas.




¿QUÉ BEBÉS PRESENTAN UN MAYOR RIESGO?

Aunque nadie sabe con certeza cuál es la causa de la muerte súbita, se han identificado algunos factores de riesgo. Estos incluyen:

·      Bebé nació prematuro o con muy bajo peso
Cuanto más prematuramente nazca el bebé, mayor será el riesgo de que sufra el síndrome de muerte súbita. De la misma manera, cuanto más bajo sea su peso al nacer, más alto será el riesgo.

·     Nacer de una madre que tiene menos de 20 años
El riesgo de SIDS también aumenta para los bebés de madres adolescentes.

·      Tener muchos hermanos, particularmente si se llevan poca edad
El riesgo de SIDS aumenta con cada bebé que tienes. Además, mientras más corto sea el intervalo entre tus embarazos, mayor será el riesgo de que tu bebé padezca SIDS.

·      Sufrir un episodio que aparentemente puso en riesgo su vida
Los bebés que han pasado por una circunstancia que puso en riesgo sus vidas (el bebé dejó de respirar, se puso pálido, azul y flácido) corren más riesgo de padecer SIDS.

·      Ciertos grupos étnicos
El índice de SIDS es más alto entre los bebés afroamericanos y los bebés nativos americanos. El índice más bajo corresponde a los bebés de origen hispano y asiático. Los bebés afroamericanos, nativos americanos y nativos de Alaska tienen más del doble de probabilidades de fallecimiento por SIDS que los bebés blancos.
Algunos investigadores plantean la hipótesis de que la preferencia cultural de acostar a los bebés para que duerman boca abajo pone a ciertos grupos en una categoría mayor de riesgo.

·      Sexo
Los varones de todos los grupos étnicos tienen un riesgo levemente mayor que las niñas, en una proporción de 1,5 a 1.













¿CÓMO PUEDO REDUCIR EL RIESGO DE MUERTE SÚBITA PARA MI BEBÉ?

No existe una manera garantizada de prevenir el síndrome de muerte súbita, pero puedes disminuir enormemente el riesgo de tu bebé, si sigues las recomendaciones que se indican a continuación. De hecho, si sigues estas recomendaciones disminuirás el riesgo de cualquier tipo de muerte relacionada con el sueño de tu hijo como estrangulación o asfixia, por ejemplo.

· Acuesta a tu bebé boca arriba para dormir
Ésta es la medida más importante que puedes tomar para ayudar a proteger a tu bebé. El índice de muertes causadas por el SIDS ha disminuido un 50 por ciento desde 1994, cuando el Instituto Estadounidense de Salud Infantil y Desarrollo Humano y otras organizaciones lanzaron la campaña "Back to Sleep" (Dormir Boca Arriba). Asegúrate de que los demás — familiares, niñeras y encargadas de la guardería, por ejemplo sepan que no tienen que acostar a tu bebé boca abajo para dormir durante su primer año de vida.

Varios estudios han encontrado que el riesgo de SIDS en un bebé es 1.7 a 12.9 más alto si duerme boca abajo en lugar que boca arriba. Cuando un bebé duerme boca abajo tiene más probabilidades de recalentarse, de tener pausas en la respiración, y de volver a respirar el aire que recién ha exhalado, que carece de oxígeno.

También es muy importante que no pongas a tu bebé a dormir de costado en lugar de boca arriba, porque puede acomodarse después fácilmente boca abajo.

Naturalmente, cuando tu bebé tenga 5 ó 6 meses de edad ya podrá girar en ambas direcciones, y será un reto mantenerlo boca arriba por la noche. Sin embargo, a esa edad el riesgo del SIDS comenzará a disminuir; por lo tanto, a partir de esa edad, acuéstalo boca arriba, y luego no te preocupes si se da la vuelta. Solamente asegúrate que no haya cosas blandas (como edredones o muñecos de peluche) en su cuna que pudieran incrementar el riesgo de SIDS o asfixia.

Ten en cuenta que acostar a tu bebé boca arriba todo el tiempo puede hacer que se desarrolle una parte plana en la parte de atrás o en el costado de su cabeza, llamada plagiocefalia o síndrome de la cabeza plana. Puedes prevenirlo asegurándote de que pase una buena cantidad de tiempo boca abajo, echado sobre su pancita, cuando esté despierto, para ayudarlo a desarrollar los músculos de su cuello apropiadamente y darle un descanso a la parte de atrás y los lados de su cabecita.

· Elige cuidadosamente el colchón y la ropa de cama
Acuesta a tu bebé en un colchón firme y plano sin almohadas, juguetes ni otra cosa salvo una sábana ajustable sobre el colchón (está bien si colocas un protector delgado para el colchón debajo de la sábana).

Algunos grupos para la prevención del SIDS sugieren que no cubras a tu bebé con ningún tipo de cobija. Si crees que tu bebé tiene frío, vístelo con ropa más calentita, como pijamas de una pieza que cubren los pies, o ponle un mameluco (pelele) de algodón de una pieza con una mantita especial encima que sirve para vestir al bebé por la noche; esta mantita es una prenda que parece un suetercito sin mangas, pero tiene forma de bolsa cerrada por abajo, de modo que el bebé queda calentito dentro de ella, pero no hay posibilidad de que le tape la cara o la cabeza.

Evita usar productos que prometen reducir el riesgo de muerte súbita, como los colchones especiales o los productos diseñados para que el bebé duerma en determinada posición. No se ha comprobado la efectividad de dichos productos o incluso que sean seguros.

Y por último, no dejes que tu bebé duerma por largos periodos de tiempo en su asiento del coche, columpio, sillita vibradora, portabebés. Esto es particularmente importante para bebés menores de 4 meses porque se pueden asfixiar si su cabeza se inclina demasiado hacia delante. Si tu bebé se duerme en algunos de esos artículos, pásalo a su cuna o corralito en cuanto lo creas conveniente.

Cuando cargues a tu niño en un portabebés o rebozo, asegúrate de que su cabeza y nariz no estén cubiertas o presionadas contra tu cuerpo o el material con el que está fabricado el producto.

· Evita calentar demasiado a tu bebé
Para evitar que tu bebé se caliente demasiado mientras duerme, no lo abrigues mucho. Revisa cuántas capas de ropa estás usando tú para estar cómoda en determinado ambiente y evita ponerle al bebé más de una capa de ropa de las que tú llevas puestas.

Las señales de que tu bebé puede estar demasiado caliente incluyen transpiración y cabello húmedo. No cubras la cara o cabeza de tu bebé con gorritos (a no ser que tu bebé sea prematuro, no necesitará el gorrito que le den en el hospital después de un par de días de nacido).

· Dormir en la misma habitación que tu bebé
No se recomienda compartir la cama con tu bebé porque eso se vincula con un mayor riesgo de SIDS, incluso si las mamás amamantan o no fuman. Sin embargo, sí se aconseja que mantengas a tu bebé en tu propio cuarto.

Varios estudios han mostrado que cuando un bebé está en su propia cuna, en la habitación de sus padres, el riesgo de muerte súbita es menor. Por lo tanto, una alternativa en lugar de llevar a tu bebé a la cama contigo es acostarlo en una cuna, un corralito o en un moisés en tu habitación, cerca de tu cama.

· No fumes cigarrillos ni consumas alcohol y drogas ilegales durante
el embarazo
Casi todos los estudios realizados sobre este tema, aseguran que el fumar durante el embarazo es un factor de riesgo de SIDS. El consumir alcohol y drogas ilegales durante el embarazo son también factores de riesgo. Recuerda que esas actividades además pueden impactar de manera negativa el desarrollo de tu bebé.

· No permitas que fumen alrededor de tu bebé
Mantén el aire que rodea a tu bebé en casa, en el auto, y en otros lugares libre de humo. Si no puedes dejar de fumar, hazlo fuera de tu casa y asegúrate de que los demás hagan lo mismo. Si necesitas ayuda para dejar de fumar habla con tu doctor para que te aconseje.

Los estudios muestran que el riesgo de que un bebé sufra el síndrome de muerte súbita aumenta con cada fumador adicional de la casa, con la cantidad de cigarrillos fumados por día, y con la cantidad de tiempo de exposición al humo del cigarrillo.

Los investigadores están empezando a ver el posible daño del “humo de tercera mano”, es decir, las sustancias químicas que quedan en la ropa, muebles, alfombras y tapicería de autos cuando alguien ha estado fumando cerca.

· Amamanta si puedes
Amamanta por lo menos 6 meses si es posible. Pero incluso el amamantar sólo por un corto periodo de tiempo, es mejor que nada. Un estudio realizado en Alemania a gran escala y publicado en 2009, concluyó que tanto amamantar de forma parcial, como de forma exclusiva, estaban asociados a una reducción en el SIDS. De hecho, los investigadores determinaron que dar el pecho de forma exclusiva hasta que el bebé cumple un mes de edad, reducía el riesgo de SIDS a la mitad.














             Gabriela Plasencia Biondo
Kilian Pérez Silva
Miriam Rivero Negrín